Diferencial de masas cardiacas por resonancia magnética. Herramienta académica que ordena el diferencial e indica el origen de cada frecuencia. No diagnostica.
Cada casilla tiene tres estados: Sí, visto; No visto, se buscó y no se identificó (cuenta en contra de las entidades que suelen tenerlo); No evaluado, no cuenta. Si solo cabe una respuesta, se elige un valor o «No evaluado».
El catálogo tiene 20 entidades y no cubre todo el diferencial. No incluye, entre otras, vegetaciones, abscesos, quiste hidatídico, seudoaneurisma ventricular, aneurisma coronario, compresión extrínseca (hernia hiatal), sarcoidosis, tumor miofibroblástico inflamatorio, mesotelioma pericárdico ni otros sarcomas, como el leiomiosarcoma o el sarcoma sinovial. Tampoco incluye la pericarditis tuberculosa ni la fibrosis endomiocárdica, frecuentes en las regiones donde son endémicas; el trombo de la miocardiopatía chagásica o de la enfermedad de Behçet se ordena como trombo. La frecuencia basal de adultos viene de una cohorte de RM de cuatro centros de EE. UU. (Shenoy 2022); la de adultos con cáncer conocido se deriva de ella y de cuántas veces cada masa tiene antecedente oncológico, y la pediátrica viene de una serie de 31 centros de 6 países. Las series de RM de masas publicadas en Latinoamérica, Asia y África son pequeñas y todavía no permiten una frecuencia basal propia.
Color del marco. La clase de lesión, de la variante anatómica a la metástasis.
Estrellas. La rareza, del 1 al 8, entre las masas estudiadas con RM cardiaca. A más estrellas, más rara es y más evidencia necesita para encabezar el diferencial.
Brillo. La misma rareza, de un vistazo. Las frecuentes no brillan; las poco frecuentes, apenas; las raras, más; las excepcionales brillan en toda la carta.
Compartimento. El círculo de arriba: intracavitario (CAV), intramural (MIO), pericárdico (PER) o valvular (VAL).
Arte y señales. Un esquema del corte de cuatro cámaras con la masa en su sitio típico y, en una esquina, la miniatura de RM en la secuencia que delata a la entidad, rotulada arriba como en la consola. La franja de debajo es su perfil en grises: oscuro, señal o realce bajos; claro, altos; degradado, heterogéneo; bordes claros con el centro oscuro, realce en anillo. Dos valores con barra se describen con la misma frecuencia; «varía», ninguno predomina.
Banda. Qué tan compatible es con lo marcado frente a la primera: compatible (hasta 3 veces menos probable), posible (hasta 20 veces), poco compatible (hasta 150 veces) y muy poco compatible. Ninguna entidad sale del diferencial: las de banda baja van boca abajo a la pila «Poco compatibles», que al abrirse muestra cada una con su motivo; su carta se ve atenuada. La primera siempre es compatible porque la banda es relativa; si lo marcado encaja mal con ella, aparece un aviso.
Sube y baja. En el frente, el hallazgo que más la sube y el que más la baja en comparación con su rival más cercana: la primera o, para la primera, la segunda.
Ver más. Debajo del frente de la carta ampliada: cada hallazgo, con cuántas veces favorece a la entidad frente a su rival, sus dos frecuencias en «x de cada 100» y el origen de cada cifra: DATO (cifra publicada, k de n), CLASE (serie comparativa de su clase), V2 (conversión provisional del peso de la versión anterior), GRUPO (media de su grupo, sin dato propio), SUPUESTO (frecuencia fijada por el modelo para lo no descrito en la entidad), CASOS (solo hay casos aislados), BASAL (derivada de la frecuencia basal de cada población) y VETO (contradicción declarada: 1 de cada 100 o menos, nunca cero).
Firmeza. El orden se recalcula al variar las cifras del modelo dentro de su incertidumbre: «estable» si la primera se sostiene, «probable» si suele sostenerse pero no en todos los recálculos y «no se separan» si las cifras no deciden cuál va antes. Es estabilidad bajo los supuestos del modelo, no una validación externa; la misma línea dice qué parte de la diferencia entre las dos primeras viene de frecuencias publicadas.